La interacción internacional entre los diferentes actores que conviven en el concierto mundial está cambiano, se están desarrollando nuevos esquemas, la era cibernética ha acercado y abierto las fronteras tradicionales no sólo las físicas y administrativas sino también las del conocimiento; la rapidez con la que éste viene creciendo es una característica de las Sociedades del Conocimiento, es decir sociedades altamente educadas que tienen capacidad creativa, talento innovador y capacidad para determinar relevancia.
La economía mundial está cambiando hacia un nuevo patrón, ya que la globalización ha conducido hacia una mayor interdependencia de los países, a través de flujos comerciales y financieros combinados con los problemas institucionales locales. Esta interdependencia está afectando el patrón tradicional de producción del conocimiento y los procesos de innovación en el que se pasa de la investigación básica a la aplicada y de ahí al desarrollo experimental y a la innovación.
Con la creciente internacionalización de la economía y de la producción, el mejoramiento de las capacidades se relaciona cada vez más con la habilidad para establecer alianzas con otras instituciones o bien acceder a redes internacionales donde se produce el conocimiento y la tecnología. En la medida que se accedan y consoliden a las redes del conocimiento, se tendrán mejores condiciones para resolver problemas como los del agua.
En esta perspectiva, en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), se plantea mayor participación en el contexto internacional que le permita, por una parte, compartir el conocimiento adquirido a través de investigación aplicada y desarrollo tecnológico y por la otra, insertarse en las redes del conocimiento que se pueden tejer con la colaboración técnica y científica de instituciones afines que trabajen en otros países en problemas comunes.















