La restauración de los ecosistemas dañados o perdidos, desde bosques y sistemas de agua dulce hasta manglares y humedales, puede producir rendimientos multimillonarios, generar empleo y combatir la pobreza, reveló el nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Planeta muerto, planeta vivo.
El informe se basa en miles de proyectos para restaurar los ecosistemas de todo el mundo y expone más de 30 iniciativas que están transformando la vida de comunidades y países.
"La infraestructura ecológica del planeta presta servicios a la humanidad por un valor superior a los 70 billones de dólares por año, según algunas estimaciones o quizás mucho más. En el pasado, esos servicios eran invisibles o casi invisibles en las cuentas nacionales e internacionales. Eso debería cambiar, y debe cambiar", afirmó Achim Steiner, secretario general adjunto de las Naciones Unidas y director ejecutivo del PNUMA.
Lejos de ser un impuesto al crecimiento y el desarrollo, muchas inversiones ambientales en bienes naturales degradados pueden generar rendimientos sustanciales.
De hecho en el informe se aportan pruebas de que, mediante programas bien planificados, con base científica y con el apoyo de la comunidad, puede recuperarse entre el 25 y el 44 por ciento de los servicios ambientales originales junto con los animales, las plantas y otras formas de la diversidad biológica del sistema antes intacto.
Esta idea se pone de relieve en un estudio sobre la restauración de las praderas y las tierras degradadas cercanas a los sistemas fluviales de las montañas Drakensberg, en Sudáfrica.
Se estima que con ese proyecto se devolverán a las comunidades vulnerables los caudales de invierno de los ríos, de unos 4 millones de metros cúbicos de agua en total, se reducirá la pérdida de sedimentos y se almacenará carbono.
"Tendrá un costo de 4.5 millones o 3.6 millones de euros a lo largo de siete años y costos anuales de gestión de 800 mil euros. Sin embargo, su rendimiento será de hasta 7.4 millones o 6 millones de euros por año, además de que generará más de 300 empleos permanentes en la gestión de los recursos naturales y 2.5 millones de días persona de trabajo durante la etapa de restauración", se lee en el informe.
No es tarea fácil
No obstante, en el informe se mencionan casos de restauraciones, por lo general bien intencionadas, que resultaron contraproducentes, lo que pone de relieve la importancia de ejecutar los proyectos con mucho cuidado y planificación.
Por ejemplo, la introducción del cangrejo señal de América del Norte en aguas europeas después de un exceso de captura ha reducido la captura de especies nativas, en algunos casos, al 10 por ciento de los niveles originales.
Lamentablemente, la importación, al principio hacia aguas suecas, llevaba una plaga de los cangrejos que se difundió entre las poblaciones autóctonas de unos 21 países; por eso, algunos países intentan crear "arcas" o sitios seguros para proteger a las poblaciones nativas que quedan.
"Buena planificación de las inversiones y reinversiones en la restauración de estos vastos servicios públicos naturales y basados en la naturaleza no sólo tiene un alto rendimiento, sino que es importante, por no decir fundamental, para la sustentabilidad en un mundo con aspiraciones, población, ingresos y demandas crecientes sobre los recursos naturales de la Tierra", dijo Steiner en Kigali, Rwanda.
Naturaleza en dólares
Se estima que los ecosistemas prestan servicios esenciales que tienen un valor de entre 21 y 72 mil millones de dólares por año, cifra comparable al Ingreso Nacional Bruto mundial de 2008, que ascendió a 58 miles de millones.
Los humedales, la mitad de los cuales han sido drenados en los últimos cien años, por lo general para la agricultura, prestan servicios por un valor aproximado de 7 mil millones de dólares.
Se ha calculado el valor de los humedales costeros de los Estados Unidos, que entre otros servicios brindan protección contra las tormentas, en 23 mil millones de dólares por año.
En la India se ha observado que los manglares que sirven de defensa contra las tormentas disminuyen los daños en los hogares de 153 a 33 dólares por hogar en promedio en zonas donde los manglares están intactos.
La polinización que realizan las abejas y otros insectos presta servicios que incrementan la producción agrícola por un valor que supera los 153 mil millones de dólares por año.
Si no existiera la red de zonas nacionales protegidas en Venezuela, la sedimentación de los ríos podría reducir los ingresos de la agricultura y la ganadería en unos 3.5 millones de dólares por año.
















